El DramaFest nació debajo de una regadera y gracias a la diversidad de sus participantes ahora se estrena bajo la lluvia. Es un festival pasado por agua, es un festival de verano. Claro que sólo en México verano y lluvia van de la mano. No hay que olvidar que vivimos en el país de las paradojas, así que el DramaFest tiene las suyas.

Se dice que el teatro es un mirada al interior, pero en este festival queremos mirar hacia afuera y sacar la discusión a la mesa para confrontarla con el otro, con los otros, con los otros países, con los otros estados, con los otros lenguajes. En todo caso, el DramaFest es un divertimento que apuesta a la nueva escritura haciendo de los presupuestos tripas y del teatro corazón.

Finalmente, una paradoja feliz de este proyecto es que en un momento histórico en el que nadie parece ponerse de acuerdo, haya un festival en que la gente más distinta y las instituciones más diversas compartan la misma visión. Nuestro infinito agradecimiento a todos los que a nivel personal o institucional se han sumado a esta aventura.

 

 

AURORA CANO.